La receta de tarta de queso manchego es un proceso sencillo, al alcance de cualquier cocinero. Se trata de un manjar delicioso que deleitará a tus comensales como postre o merienda. Existe la posibilidad de aprender a hacer una tarta de queso manchego online y vamos a verlo aquí, paso por paso. La tarta de queso manchego es una forma de aprovechar esta materia prima para hacer un plato dulce y sabroso. Si vas a comprar queso manchego y quieres saber cómo hacer tarta de queso al horno, sigue leyendo.

Es un plato muy típico de la cocina anglosajona y de la pastelería tradicional europea. Sin embargo, en España podemos darle un toque muy nuestro empleando queso manchego en la elaboración. En concreto, el queso de oveja le viene muy bien por sus cualidades.

Receta tradicional

La receta tradicional de tarta de queso manchego comprende una serie de ingredientes básicos que probablemente todos tengamos en casa. Sin embargo, hay toques especiales que puedes dar a este plato y que requieren de otros ingredientes más específicos.

Ingredientes

En nuestra receta tradicional, este pastel de queso incluye como ingredientes unos 80 gramos de queso manchego curado, 5 huevos, 180 gramos de azúcar, un poco de sal, 100 gramos de queso fresco y unos 250 gramos de nata líquida. Añadiremos además unos 5 gramos de harina.

Elaboración de la tarta

Lo primero es la base de la tarta de queso, la masa quebrada. Esta podemos comprarla o hacerla con harina, un huevo, abundante azúcar y mantequilla. Tras mezclarse todo bien, se hace una bola y se deja reposar dentro de un papel de plástico. Cuando esté lista, la sacamos y la amasamos hasta hacer un círculo.

Necesitamos tener el horno precalentado a 190 grados. Mientras el horno alcanza su temperatura idónea preparamos la masa quebrada en un molde. Es bueno pincharla con un tenedor para que no se hinche en el horno, con el riesgo de que explote. Esta masa se deberá cocer a fuego lento durante 20 minutos.

Mientras, realizamos la preparacion y echamos todos los ingredientes de la tarta en la batidora, incluyendo el queso curado. Allí trituramos todo durante treinta segundos aproximadamente. Añade un poco de agua si ves que se atasca y no consigues crear una pasta. Aplica la velocidad que consideres necesaria para que todo quede homogéneo y cremoso. Esta pasta la esparciremos luego sobre la base que estaba en el horno y continuaremos a la misma temperatura durante media hora. Cuando pase este tiempo es importante comprobar que el pastel de queso se ha hecho por la parte superior.

Al sacar la tarta, probablemente notarás que está blanda. No te preocupes, al entrar en contacto con el frío de la nevera, empezará a coger una textura más sólida. Dejar enfriar durante una hora es lo habitual, aunque puedes sacarla antes si consideras que ya tiene el tacto deseado. Ya podrás servir tus tartas de queso a tus invitados y disfrutar de este postre juntos.

Otras recetas

Existen otras recetas de tarta de queso manchego que buscan, por ejemplo, encontrar un punto de cocción diferente, más cremosa. Entre las recetas fáciles que conocemos al respecto, entrarían los toques afrutados, que le dan un matiz muy interesante. Incluir algunas frutas como arándanos o fresas en la mezcla de tarta puede ser lo que buscamos. Añadir mermelada por encima de la superficie también puede ser una buena idea en este sentido. Hay tantas versiones como gustos.

Otra variación muy común es la de sustituir la base de la tarta, compuesta en su mayoría por harina, por una base de galleta. Existen diferentes formas de hacer esto y probablemente tendrás que probar varias veces hasta que salga perfecto. Eso sí, cuando consigas tu masa de galletas, el contraste dará como resultado un sabor espectacular.

Tarta de queso manchego con membrillo

Se trata de un toque personal que utiliza membrillo en este caso. Puedes dejarlo sobre la superficie mientras se hace en el horno para crear así una capa superior con un toque especial.

Tarta de queso manchego con nueces

Para hacer esta variante, se pueden añadir nueces, tanto antes como después del proceso de cocción de la tarta. Si se hace en el paso previo, podemos incorporar trozos de estos frutos secos a la mezcla triturada y añadirla a la masa quebrada. Al salir del horno estarán perfectamente integrados estos frutos secos. Al darle un mordisco notaremos la agradable textura de las nueces, así como su sabor seco.

El contraste entre la masa cremosa y la personalidad de las nueces hace de esta variante una de las más apreciadas en las pastelerías. Esta tarta de queso es una forma ideal de convertir un queso crema en un postre delicioso. Esta famosa tarta cada vez se hace más usando nuestra materia prima. Ahora ya sabes cómo hacer una receta de tarta de queso manchego.

Subscribete a nuestra Newsletter y obten una crema de queso de regalo en tu compra

Únase a nuestra lista de correo para recibir las últimas noticias y actualizaciones de nuestros productos.

Consentimiento

Gracias por suscribirte!